Inicio / Entrevistas / Andrea Bedosti, Vicepresidente de Lovol Arbos Group

Andrea Bedosti, Vicepresidente de Lovol Arbos Group

“Arbos envuelve la tecnología moderna con el valor de la tradición

DSCN4696

En el pasado número de noviembre, publicamos un avance de la entrevista que realizamos en China a Andrea Bedosti, directivo que es toda una institución en el sector global de la maquinaria agrícola. Actualmente, ha iniciado un nuevo proyecto, aunque no desarrolla un trabajo que sea nuevo para él.

Julián Mendieta

El producto que estamos viendo ahora mismo, Arbos, ¿es un concepto, una filosofía, un plan de negocio? ¿Qué es Arbos como tal?
Arbos es una marca histórica que sirve únicamente como abanderada para promover un producto, tractores, que ha sido concebido en Italia, en el centro de I+D en Bolonia, y que ha sido financiado completamente por la sociedad Foton Lovol, que es el principal constructor chino de maquinaria agrícola, tractores y cosechadoras.
El centro de I+D de Bolonia forma parte de una estrategia a largo plazo de expansión de Foton Lovol que ve en la innovación y la mejora tecnológica de sus productos una de los eslabones de su cadena de desarrollo a largo plazo.
Esto significa que Foton Lovol tiene las dimensiones para no solo destacar en el mercado chino, sino para permitir su expansión en el mercado global.
La primera fase ha sido el desarrollo de una base tecnológica y la proyección de tres gamas de tractores, la adquisición de una empresa de sembradoras y una actividad de marketing y el inicio de la actividad de ventas. De aquí viene la idea de recuperar una antigua marca italiana que suponga el envoltorio o la bandera que permita valorizar la tecnología moderna con el valor de la tradición. Esta tradición aporta seguridad y elegancia a un proyecto de contenido tecnológico de alta modernidad y calidad.

Realmente la política que están siguiendo la han iniciado otros grandes grupos asiáticos que han pensado, con acierto, que no se debe acercar el mercado al producto sino el producto al mercado desarrollando una ingeniería. ¿Qué tiempo han estado desarrollando esta ingeniería para llegar al producto que vemos actualmente?
El proyecto se inició a finales del 2011, por lo tanto han sido 4 años de actividad. Durante este tiempo se han desarrollado tres plataformas de tractores. Una está ya en la fase de pre-producción y las otras dos plataformas están en la fase de prototipo y desarrollo. Pensamos que para el 2018 se habrá completado totalmente el programa. Por lo tanto hablamos de un programa de desarrollo de tres familias de tractores desde cero en 7 años.

En Italia siempre ha existido una tradición de tractores especiales. ¿Piensan crear esa gama con tecnología propia o existe la posibilidad de llegar a un acuerdo con algún fabricante local para un desarrollo común?
Tiene razón. Italia es el único país del mundo donde existe este conocimiento profundo de la fabricación de tractores especiales pequeños y compactos que trabajan muy bien entre las hileras de frutales. Disponen de una tecnología que no se desarrolla de un día para otro. Por ello, hemos sopesado las oportunidades que ofrece el mercado y hemos decidido adquirir la empresa Goldoni, que goza de un gran prestigio.
Actualmente los mercados avanzan a una gran velocidad. Mercados que antes estaban cerrados para las empresas occidentales, como Cuba, ahora mismo, y tras los acuerdos con EEUU y los cambios de la Ley Helms-Burton, muestran una situación distinta. Pero con China esto no pasa. ¿Puede esto favorecer una posible colaboración de Arbos o Foton Lovol, para hacer ventas comerciales? ¿O por qué no una planta de ensamblaje en Cuba?
El mundo de la maquinaria agrícola se divide en dos grandes zonas. Una es el mundo occidental, que incluye América, Europa y Australia, y otra el resto. China es actualmente el único país que dispone de un potencial industrial capaz de expandirse en esas áreas del mundo que no están abiertas al mundo occidental, como Rusia, Irán, África, Cuba, dónde China dispone de línea de crédito y de acuerdos comerciales preferenciales. Así que, a medio y largo plazo, la potencia industrial china, la tecnología europea e italiana, y el acceso a estos mercados más difíciles para empresas occidentales, hará que estos mercados sean uno de nuestros objetivos más importantes.

5130-power-harrowLovol ya está presente con su marca Lovol en los mercados occidentales. ¿Cómo van a convivir estas dos marcas, Arbos y Foton Lovol, en el mercado? ¿Pretenden diferenciar los productos?¿Son productos de aspecto similar, pero con equipamientos distintos?¿Qué política que se va a llevar a cabo?
Habrá una clara distinción. La marca Arbos es la marca que distinguirá el producto europeo. Incluso en China, donde el producto proyectado en Italia será comercializado con el nombre Arbos, y este llevará aparejado un alto nivel de fabricación y calidad.

¿Esta política obliga a utilizar motores que no están producidos en China para cumplir con las normativas anticontaminantes?
Sí. De hecho, la marca Arbos prevé una doble motorización. Las motorizaciones con origen chino Euro III y las producidas en Europa para cumplir la normativa Euro IV. De momento hemos seleccionado motores Kohler para la plataforma más pequeña y Deutz para la plataforma de tractores más grande.

Cuando aparece una nueva marca siempre hay cierta desconfianza en torno a la fiabilidad del producto, y esto conlleva un riego al abrir redes de ventas. ¿Cómo están encontrando las posibilidades de avanzar más en el mercado para formar una red?
El mercado en que este producto se empezará a comercializar será el chino. Prevemos que para la próxima primavera iniciaremos la producción para el mercado chino, y la fiabilidad y la calidad son nuestros primeros objetivos. Para hacer esto hemos creado dos centros de calidad del producto paralelos, uno en Italia y otro en China.
Actualmente se han fabricado cerca de 50 tractores que han sido enviados a clientes chinos, con los que han estado trabajando más de 6 meses con estas máquinas. Nosotros prevemos hacer 6 meses de pruebas en campo, para que así puedan emerger eventuales problemas de juventud y solo una vez que estos problemas hayan sido completamente resueltos podrán estos tractores ser producidos en serie para el mercado chino. Después de un año, comenzaremos también la comercialización en Europa, porque queremos estar muy seguros de la óptima calidad del proyecto y que se ha seguido un alto nivel de fiabilidad y elegido componentes de alta calidad. Nuestro objetivo principal es ofrecer máquinas de alta fiabilidad.

Siempre se ha hablado de la paciencia oriental. ¿Son pacientes los accionistas de Lovol para empezar a ver resultados económicos de Arbos?
Más que de paciencia, yo hablaría de visión a largo plazo. Foton Lovol ha apostado por el proyecto Arbos en 2011 y el que más que paciencia podríamos hablar de perseverancia y de un proyecto por etapas. La primera etapa, que es la de prueba de campo en la maquina ha sido superada. Ahora entramos en una segunda fase, que es la de comercialización en el mercado chino, y después en posteriores etapas que se prolongarán hasta 2020. Por tanto, es un proyecto nacido con la perseverancia oriental, que no espera resultados a 12 meses y abarca un desarrollo más amplio y con objetivos muy claros: hacer de Foton Lovol el primer fabricante chino verdaderamente internacional.

Desde mi punto de vista, creo que esta acción de Foton Lovol con Arbos es para luchar en su propio mercado, es decir China, con las armas con las que van otros grupos globales a luchar en China. ¿Es esto así?
El mercado chino es, en perspectiva, el mercado más importante del mundo, este año se habla de 400.000 tractores. Pero es también el mercado que, a diferencia del indio, tiene más espacio para máquinas de potencia media y alta. No es un misterio que todo el norte de China (Hejlongjan, Xinjan y Mongolia) disponen ahora de inmensas superficies que se van destinar a cultivar por primera vez. Allí habrá necesidad de maquinarias de alta potencia, por lo que es evidente que China necesita de tecnología más avanzada. Una coloso industrial así no puede pensar en que las máquinas que necesita vengan del exterior. Aquí, Foton Lovol ha comprendido, antes que otros competidores, la importancia de avanzar tecnológicamente para poder fabricar en China las máquinas que necesita la agricultura china, y sucesivamente exportarlas en otros países del mundo, aunque con un foco siempre puesto en el mercado local.
Está claro que otros competidores han hecho el razonamiento opuesto, el asentarse en China y producir en China. También es un movimiento correcto, aunque implica dificultades para un constructor occidental establecerse y tener éxito en China, al igual que es difícil para un constructor chino efectuar una actividad en Europa. Siempre hay dificultades, y lo importante es establecer una gestión óptima para cualquiera de estos desafíos.

El ‘Made in China’ está distorsionado por estos pequeños negocios de emprendedores chinos que venden de todo y, por lo general, no son productos de gran calidad. ¿Qué acciones tienen pensado tomar para cambiar esta imagen?
Ciertamente existe esta imagen, en parte real y en parte distorsionada de la capacidad de construir con calidad en China. Existe, como en todos sitios, ejemplos buenos y no tanto. En China, hacen también productos de muy buena calidad y son proveedores de productos de mucha calidad, y no hay duda que actualmente el nivel tecnológico en Europa mantiene un fuerte liderazgo. En la mentalidad de internacionalización de Foton Lovol nuestro proyecto se basa tanto en componentes chinos de alta calidad, como en componentística italiana o europea. El hecho de haber escogido una marca europea, e italiana en particular, tiene tres objetivos: el primero es el no crear distorsiones o prejuicios; una marca europea para un producto proyectado en Europa es un valor añadido también para China. El segundo punto es que la marca Arbos debe promover un concepto añadido de respeto por el medioambiente. Actualmente en China es muy importante el respeto al medioambiente, y todas las medidas que vienen destinadas a disminuir la contaminación. Y Arbos no es vista tanto como una marca italiana y europea, sino que pretende transmitir también el mensaje a la industria china que introduce prácticas agronómicas dirigidas a respetar el medio ambiente. Además de producir maquinaria agrícola, Arbos trata de introducir en China máquinas agrícolas pensadas bajo el modelo europeo de hacer agricultura.
El tercer punto es que la lógica del proyecto Arbos es perfectamente paralela al nuevo proyecto de la ‘Vía de la Seda’ o ‘One belt, one road’ que significa que China abre la puerta a la tecnología europea, porque esta puede ser de gran utilidad a la tecnología agrícola y la contención de la polución en China. Por otra parte, China pretende entrar en Europa para crear empresas e invertir recursos financieros que generen puestos de trabajo y promover la industria europea, que en los últimos 10 años ha tenido carencia de emprendedores capaces y creativos. En este sentido, el proyecto Arbos, es un proyecto que puede perfectamente ajustarse al eslogan ‘One belt, one road’ que quiere abrir puertas en las dos direcciones y promover el intercambio cultural, económico y tecnológico entre Europa y China.

DSCN2104En nuestras conversaciones a lo largo de los años, siempre ha sido un defensor de tener líneas distintas en los tractores: una mecánica, sencilla y efectiva para un tipo de agricultura, y otras más sofisticadas y con mayores rendimientos para aquellos agricultores que lo deseen. ¿Van a seguir con Arbos esta filosofía o solo se van a centrar en tractores sencillos, que no simples?
Pienso que el tractor es un medio de producción, y por lo tanto una inversión para el agricultor que debe tener un retorno. Creo que la agricultura mundial debe mirar siempre al rendimiento y el retorno de la inversión, y aquí siempre he estado muy atento a no caer en la sobre-especificación, es decir, la complicación por la complicación.
Las maquinas que hemos proyectado deben ser ante todo robustas, fiables y que recurran a la ayuda de la electrónica no para complicarla, sino para promover el ‘diálogo’ con el tractor y los implementos. Esto, en el ámbito de la agricultura de precisión y de la agricultura respetuosa con el medioambiente.

Con la compra de Matermacc, un producto de gran nivel para la siembra, ¿están contemplando también el empleo del sistema ISOBUS?
Sí, exactamente, esta es nuestra intención.

Dejando los tractores de lado; veo con la marca Arbos una cosechadora. ¿Qué papel tiene una cosechadora en una gama de tractores?
Arbos es la cosechadora que ha hecho historia en la mecanización agrícola italiana y de la Europa Mediterránea. Era una máquina con unas prestaciones extraordinarias. Nosotros hemos adquirido todo su ‘know-how’ y hemos recuperado algunas máquinas fabricadas hace más de 25 años, que están ahora trabajando. También hemos puesto estas maquinas en el campo y nos hemos percatado que estás maquinas, incluso pasados 25 años, tienen actualmente una capacidad de cosechado y actividad absolutamente equiparable a maquinas de tecnología y potencia similar construidas hoy. Este proyecto ha sido puesto en valor y ahora estamos en la fase de rediseño de la cabina, la carrocería y de la parte hidráulica, que debe ser claramente modernizada. Este proyecto tiene un valor extraordinario para el mercado chino, porque las cosechadoras que actualmente se construyen allí tienen una capacidad de cosecha de 5 o 6 kg/s y la maquina de Arbos ha demostrado, a pesar de sus 25 años de edad, una capacidad de cosecha de entre 12 y 15 kg/s. Por tanto, se trata de máquinas que en Europa son actuales, pero para China son el futuro. Este proyecto, que estamos desarrollando, y será presentado en la EIMA 2016, es de gran importancia y la base para crear una gama completa de tractores y cosechadoras.
Esta misma lógica se aplica a Foton Lovol en China, donde es el único full liner, porque es el líder en tractores, con un 35% de cuota de mercado, y líder en cosechadoras, también con una cuota del 35% del mercado. Así que el proyecto Arbos es la replica, con un nivel tecnológico más alto, de lo que Foton Lovol hace en China.

¿Quiere decir que dentro de esta full line que están desarrollando hay espacio para máquinas de forraje (empacadoras, rastrillos, segadoras, etc.)?
En este momento no entra en nuestros planes. Nuestros planes a corto plazo incluyen completar la gama de trabajo de suelo, sembradoras y expandirnos en el segmento de los pulverizadores.

Cuando antes usted hablaba de Arbos, creo recordar que fue pionero en las máquinas autonivelantes, para trabajar en ladera. ¿Piensan desarrollar más esa tecnología?
Arbos inventó la cosechadora doble autonivelante. Actualmente podemos afirmar que la mayor parte de las aplicaciones de cosechadoras autonivelantes de otros fabricantes se basan en el concepto desarrollado por Arbos hace casi 40 años. La cosechadora autonivelante es, a mi parecer, una máquina que volverá a ser muy interesante, porque en el sector de las máquinas de cosecha en Europa, y también fuera de ella, está volviendo el concepto de la máquina más pequeña, de la máquina sin dimensiones exageradas y costes exagerados. Por tanto, creo que una cosechadora de dimensiones más ‘humanas’ y autonivelante, con capacidad de trabajar en terrenos inclinados, puede resultar muy importante, y en este aspecto Arbos está atenta.

También hemos podido ver bicicletas con marca Arbos…
Esto ha sido una idea de comunicación de marketing, y también porque nos gusta siempre llegar al origen de la historia de la marca en la industria. Bubba nace como fabricante de segadoras y después cosechadoras, pero un hijo del fundador comienza a fabricar también tractores. Tras la II Guerra Mundial, cuando la actividad industrial estaba parada, Bubba compre también una fábrica de bicicletas que se llamaba Arbos. Posteriormente, la fábrica pasó a llamarse Arbos Bubba, y después solo Arbos. Por tanto, la bicicleta es el origen de la marca Arbos, y por respeto a la tradición hemos mostrado esta bicicleta, el tractor ‘testa calda’ y posteriormente, cuando lancemos la cosechadora Arbos moderna, tendremos una sorpresa particular para nuestros clientes, donde podrán ver la segadora antigua.
Nosotros, que tenemos una larga historia en el sector de la maquinaria agrícola, hemos visto volver muchas veces proyectos e ideas de valores. Creemos que las cosas buenas vuelven siempre, y Arbos es una cosa buena.

Reorganización tras su adquisición por parte del Grupo Lovol

LA SEGUNDA VIDA DE GOLDONI

DSCF2930El pasado mes de noviembre, el grupo Lovol Heavy Industry adquirió Goldoni, lo que ha supuesto la reorganización de las actividades industriales del fabricante italiano, con el cual la multinacional asiática espera llegar a los 100 millones de euros de facturación en 2020.

La segunda vida de Goldoni comenzó en Verona durante la última Fieragricola celebrada en febrero, al quedar integrada su línea de productos en la exposición de Lovol Arbos Group, la división europea recién formada de la multinacional asiática.
El primer paso del proceso se dio el 19 de enero con el reinicio de la producción, que va seguido de una reorganización de las líneas de montaje que, en lo que respecta a los tractores Goldoni, ocupan solo dos de las cuatro existentes. La liberación de las dos líneas de montaje restantes da como resultado la creación de una nueva cadena de producción de la serie 5000, que abarca cuatro modelos con potencias entre 100 y 130 CV, que se ampliará en noviembre en EIMA 2016 con el prestreno de las series 6000 y 7000, con las que llegará hasta los 260 CV.
Sin embargo, no se esperan novedades para la gama Goldoni, cuya producción en los próximos meses se mantendrá sin cambios y se realizará bajo pedido a fin de evitar la formación de stocks. El objetivo para este año en alcanzar las 2 000 unidades, por un valor comercial de 38 millones de euros.
Más ambiciosos son los objetivos económicos fijados con Goldoni para el año 2020, ya que se quiere llegar a los 100 millones de euros de negocio solo con los mercados en los que ya está presente. De hecho, no están prevista la exportación de estos tractores al mercado chino, a diferencia de lo que ya sucede con la línea de productos Matermacc, fabricante de sembradoras también adquirido por Lovol Heavy Industry, que en 2015 vio cómo sus ventas crecieron 20 300 000 euros gracias a las exportaciones al país asiático por 5 200 000 euros.

Clic aquí

Manuel Alonso. Director General SDF Iberica

Ver video

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *