La otra cara de la moneda

Dice un refrán español “poco dura la alegría en la casa del pobre“, y en nuestro caso es verdad, nuestro sector a nivel industrial puede ser el menos perjudicado en esta situación, pero realmente no es así si tenemos en cuenta la real situación de nuestro cliente final y sus verdaderos y acuciantes problemas. 

El principal y único destino de la maquinaria es el conseguir más y mejores producciones con un precio más competitivo y es a partir de aquí en donde empiezan los problemas; les toca luchar con los acuerdos preferenciales de la UE con terceros países que, para más recochineo, usan el suelo español para transitar a otros mercados, esos mismos mercados de nuestros ‘socios’ de la UE, que nos saquean los camiones españoles de frutas, vinos y leche cuando transitan su territorio nacional, cosa que los españoles no hacemos con las patatas francesas u otros productos de la UE; sin contar con otros productos de fuera de la UE, pero que son producidos por empresas europeas y que se aprovechan de las ayudas y acuerdos que tenemos con terceros.

Los productores de ovino y bovino, de porcino y de aves están ya que no pueden aguantar más y que tienen las cámaras ‘a reventar’, la imposibilidad de salir a restaurantes, de exportar a otros mercados, sin hablar de los viticultores, que tiene sus vinos de añada muertos de risa, siguiendo con la lista, los productores de fresa y frutas de hueso, los de verduras, cítricos…y aun no empezó la campaña de melón y sandía, y un largo etc. Seremos conscientes en donde radicará el auténtico problema y éste es la dificultad de salida de las producciones.

Para ser aún más realista, la previsible caída del turismo y con ello el consumo que esto provoca, nos dará la auténtica dimensión de la que se nos viene encima a los que estamos en este sector. Los productos industriales, al no ser perecederos, podrán aguantar sin problemas que no sean el de su estocaje y almacenamiento ¿pero qué hacemos con carnes y verduras, frutas y productos de estación, leche?… ¿Tienen ustedes la respuesta?, porque yo no la tengo.

Algunos estamos haciendo compra directa a los agricultores para, de esta manera, echar una mano; naranjas, carnes, aceites… pero solo somos una mota de polvo y es en este punto donde los productores, una vez rota la cadena de la distribución, tendrían que agruparse para sacar adelante sus cosechas.

El ‘después’ de esta situación nos cambiará los hábitos de compra y de consumo, de ocio, de reunión, de la manera de entender el empleo del tiempo libre y, como dicen los más modernos, de salir de ‘shopping’. ¡No quiero ni pensar en los centros comerciales, ni en las grandes superficies, y aún menos en los viajes de avión transoceánicos, porque eso me pondría la ‘carne de gallina’!

JULIAN MENDIETA

Clic aquí

Las exportaciones de maquinaria agropecuaria suben un 15.4% en el primer trimestre

Tras conocerse los datos de las exportaciones españolas de maquinaria agropecuaria del primer trimestre, Agragex …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.